En el mundo profesional no me cuesta mucho tomar una decisión aunque sea difícil. En lo privado una carta de un restaurante que sobrepasa las opciones de un menú ya me puede agobiar. Prefiero en este caso apoyar mi voto en las decisiones de terceros dejándome guiar por el social proof antes de hacer mi propia elección.

Girl chooses loveDerechos de foto de Fotolia

Ahora estoy en el proceso de tener que buscarme una nueva casa. Nos mudaremos en cuestión de 2 semanas y todavía no hemos encontrado nuestra vivienda “ideal”. En poco tiempo hay que ver evaluar muchas opciones por lo que hay que encontrar una manera de elegir la mejor para la familia reduciendo el riesgo de tomar una decisión equivocada.

1. Descartar rápido

Antes de elegir hay que descartar. Todo los que no quieras táchalo de tu cabeza. Parece sencillo y obvio pero el ser humano siempre piensa que se pierde algo. No te gusta ver un partido de fútbol en directo: “¿pero si no voy me perderé algo…?” Para tomar una decisión hay que reducir el número de opciones corriendo el riesgo que en esta fase estés descartando algo que te hubiera valido.

2. Matriz de decisión

Una vez que hayas realizado varios descartes puedes seguir teniendo varias opciones que están más o menos al mismo nivel de preferencia. En este caso puedes trabajar con una matriz de decisión. En el caso de una mudanza los criterios podrían ser “tiene piscina”, “distancia a guardería”, “precio de alquiler”, etc. Cada criterio recibe un peso. Esto significa que p.ej. valoras más 2 veces más relevante que puedas ir andando a la guardería de que haya una piscina. No se lo voy a proponer a mi mujer porque me va a decir que al final voy a manipular los resultados para que salgan mis preferencias como ganadores…

3. Visualizar

No todas pero muchas decisiones implican un elemento emocional. En el caso de la vivienda es fácil. Una vez que tengas un top 3 tienes que imaginarte viviendo en ella. Visualizar es un proceso esencial para tomar una decisión correcta. Puede ayudarte a sacar a la luz factores que valoras que están escondidos en tu inconsciente. Es lo que los anglosajones y emprendedores lo llaman también gut feeling y los hindúes posicionan en esa parte del cuerpo uno de los seis chakras.

No es fácil tomar una buena decisión. Según mi propia experiencia la primera opción no siempre tiene que ser la mejor. Hay que dedicarle tiempo y centrarse. Algunos practican deporte y otros meditan. La respuesta a veces llega de lados desde no te lo esperas.

¿Cuáles son tus consejos para tomar la mejor decisión cuando tienes muchas opciones?

Fuente marketingguerrilla.es

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